En los siglos XIX y XX, la colina de Montmartre se convirtió en el barrio de los pintores impresionistas. Picasso, Modigliani, Van Gogh, Pissarro, Toulouse Lautrec… todos desplegaron su arte en algún momento en el barrio bohemio de Montmartre.
La colina de Montmartre es también un lugar religioso, que alberga la famosa Basílica del Sagrado Corazón. En efecto, la colina de Montmartre es un lugar de culto desde hace siglos. Ya los galos celebraban en ella cultos paganos.
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